domingo, 5 de octubre de 2008

LUIS ALBERTO DE CUENCA EN ESMIRNA



Hola amigos:

Como veis, por fin hemos despegado, y Luis Alberto de Cuenca estuvo con nosotros el pasado viernes 3 de octubre en el Pub Joyce.

Muchas gracias a Luis Alberto por haber venido a compartir sus versos, y su conversación generosa y cercana con nosotros.

Muchas gracias a todos los que vinisteis por vuestra presencia e intervenciones.

Tal y como dijimos, subimos algunos contenidos para favorecer el debate pos tertulia para todos aquellos que os quedasteis con ganas de más...

¡Os esperamos en la siguiente!

Esmirna Team.



Cuando vivías en La Castellana

Cuando vivías en la Castellana
usabas un perfume tan amargo
que mis manos sufrían al rozarte
y se me ahogaban de melancolía.
Si íbamos a cenar, o si las gordas
daban alguna fiesta, tu perfume
lo echaba a perder todo. No sé dónde
compraste aquel extracto de tragedia,
aquel ácido aroma de martirio.
Lo que sé es que lo huelo todavía
cuando paseo por la Castellana
muerto de amor, junto al antiguo hipódromo,
y me sigue matando su veneno.

La caja de plata, 1985





El desayuno


Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».

El hacha y la rosa, 1993





Viaje con nosotros

Viaje con nosotros
si quiere gozar.
Viaje con nosotros
a mil y un lugar
y disfrute
de todo al pasar
y disfrute
de las hermosas historias
que les vamos a contar.
Viaje con nosotros
y podrá encontrar
atactivos monstruos
que le sonreirán.
Y disfrute
del gusto que da
y disfrute
de la amistad de sirenas
y de serpientes de mar.

En su viaje los romances abundarán
y en sus brazos los dragones se arrojarán.
Serán suyos
Marlène y Tarzán,
serán suyos.
Quien compra nuestro billete
compra la felicidad.

Con nosotros viaja el sueño y la novedad,
la alegría, la sorpresa y el carnaval.
Todos juntos
iremos allá,
todos juntos.
Quien compra nuestro billete
compra la felicidad.

Luis Alberto de Cuenca para la orquesta Mondragón

8 comentarios:

maria dijo...

Me lo pasé muy bien el viernes. No había visto nunca a Luis Alberto de Cuenca leyendo y lo hace muy bien. Además es un conversador muy bueno. Tan serio como parece y es una persona muy accesible. Me encantó las anécdotas que contó de su primera novia, de su amistad con Loquillo, de la movida, de su pasión por los clásicos. Ánimo y nos vemos en la siguiente.

Alejandro Fernández-Osorio dijo...

Hola a todos. Enhorabuena chicos por despegar (no es nada fácil). Yo, al igual que María y muchos más de los que estuvimos nos divertimos con las anécdotas de Luis Alberto de Cuenca y, sobre todo, con su poesía. Me parece un buen autor con el que comenzar a caminar ya sea "por la castellana" o "en el supermercado", en el "insomnio" o "el desayuno", habrá buenos versos e intenciones convincentes allá donde varemos.
Además habréis creado un clima cómodo y de interacción, hecho al que ayudo también la actitud de Luis Alberto. Os deseo suerte y continuidad. Como no puedo romperos una botella antes de partir, por lo que pueda pensarse y esas cosas, que valga la palabra. Un abrazo Pablo y todos, aquellos que aun no conozco.

Javier dijo...

Una pena no haber podido estar físicamente, visto el post, vistos los comentarios. Además a medida que voy leyendo sobre y de Luis Alberto de Cuenca me surge una duda, que más o menos dice así: ¿cómo conjugar clasicismo y experiencia? ¿Qué queda de los clásicos más allá de nosotros mismos? Quizá vosotros, que estuvisteis, podáis contestar.

plp dijo...

En mi opinión, de los clásicos nos queda todo, porque en ellos cobran forma y expresión las grandes preguntas y encrucijadas de la humanidad, desde una perspectiva que nace de la experiencia y el uso de la razón exclusivamente (con los filósofos presocráticos en el inicio). Es la primera vez, que sepamos, que esto sucede en la historia de nuestra cultura. Es normal que muchos de los arquetipos de referencia provengan de ese periodo, ya que estas preguntas y encrucijadas no caducan.
Por lo demás, Luis Alberto, se dedica a traducir e investigar textos en lenguas clásicas (es Doctor en Filología Clásica), por lo que me figuro que para él, el mundo clásico lo es casi todo. Sin embargo, sorprende la radical contemporaneidad de su poética, lo que no deja de ser un ejemplo más de lo comentado anteriormente.

Javier dijo...

Estoy de acuerdo contigo, plp, en lo mucho que sorprende lo contemporáneo de la poesía de Luis Alberto. De hecho es precisamente esto lo que más me choca: tiene más de anglosajona que de clásica, podría decirse.

Por lo demás, pensando a raíz de lo que escribes, plp, supongo que lo "clásico" es un concepto suficientemente complejo: es la etiqueta puesta a un periodo inmenso; es lo que definen los clasicistas en un determinado momento de la historia literaria -supuesto que esta sea posible...-; son los integrantes de un canon cambiante de "las cotas más altas" de la poesía en una determinada lengua.

En mi opinión, habrá que acotar. Quizá lo más sugerente sea ir por la última línea, sólo que actualizándola: "lo clásico" es un concepto cambiante, que se hace realidad en cada autor, hasta el punto de que la suma de los cánones de cada uno -fruto de la experiencia personal con los textos- es el que acabe formando "lo clásico". Por repetición, por recurrencia. Y esto, en cierto modo, conmina al autor a una tarea que quizá sea insoslayable: crear, empezando por su propio canon. Como quien aprende una lengua nueva...

Miguel Ángel dijo...

Como ya había dicho alguno, fue curioso, chascarrillos, divertimento. No se pudo entrar en profundidades, en los temas que salieron apuntados. Para sacar algo positivo tendríamos que ir a las entrelíneas. Posiblemente el mismo formato "conferencil" no ayudase(con mesa presidencial y oyentes). Si vamos a conferencia o charla estupendo, si vamos a tertuliar mejor pero de otra forma. Sugiero por un lado tertulia y por otro charla-coloquio, centrando un tema o cuestión. Gracias por el derecho a réplica, yo daré las explicaciones que pidáis.

judasmadrid dijo...

Fue todo un placer poder asistir. Luis Alberto es encantador. Me hubiese gustado hablar con él pero ya se sabe, la vergüenza es muy traicionera. Felicidades a los organizadores y muchísimas gracias por invitarme. Espero la próxima con ganas.
PD: El sitio me gustó mucho, aunque... un pelín ruidoso.

Grupo Esmirna dijo...

Gracias por vuestras aportaciones. Estamos valorando todo lo que comentáis. Muchas de estas cosas ya las habíamos detectado e intentaremos ir mejorándolas e insistiendo en lo positivo.

El balance del primer encuentro nos parece, en general, bueno.

Miguel Ángel, un encuentro de hora y media permite aproximarse a la poesía del invitado con la estimable ventaja que concede su presencia. Escuchar algunos poemas y tocar una serie de puntos clave de su obra, pero poco más. Para entrar en los detalles necesitaríamos jornadas o seminarios. El formato híbrido entre tertulia y recital nos vino impuesto por el número de gente que confirmó su asistencia. Fuimos unas 35 personas, más o menos.

Judasmadrid, nos alegra que te gustara. También estamos valorando el tema del ruido. Creo que tu estabas en la última fila, al lado de la puerta de la cocina. Veremos qué se nos ocurre.

Alejandro, María y Javier, gracias por vuestros comentarios y por aportar al debate.

A propósito de los comentarios de Alejandro y Miguel Ángel sobre el clima y el formato, respectivamente, pensamos que la tertulia es la parte visible, la expresión, de una vida y un juicio acerca de una pasión compartida por la poesía. Una pasión que crece, como dijimos el viernes, y cometamos en la parte derecha de este Blog, en un entramado de relaciones verdaderas. Para nosotros Esmirna es sobre todo esta posibilidad de encuentro; un lugar. Vuestro lugar.

Las convocatorias, y todo lo que lleven aparejado, irán encaminadas a favorecer esta construcción.

Abrazos.